SALUD URBANA
La urbanización tiene repercusiones positivas y negativas en la salud. Muchos ciudadanos padecen viviendas y transportes inadecuados, saneamiento y gestión de residuos deficientes, contaminación atmosférica y acceso imperfecto a alimentos sanos y espacios verdes. Al mismo tiempo, los gobiernos municipales están en condiciones de transformar las condiciones de vida en las ciudades proporcionando saneamiento, aire y agua limpios, vivienda pública, educación y otros servicios. Por esta razón, es vital incluir a los gobiernos locales y regionales en los procesos e iniciativas globales que abordan la salud, el medio ambiente, el cambio climático, la energía y la vivienda. Muchas de ellas están dirigidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
