Localización de los ODS y Revisiones Locales Voluntarias (RLV): ¿qué viene después de la 1ª RLV?
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Descripción
El Global Cities Hub organizó un acto al margen del Foro Regional sobre Desarrollo Sostenible (RFSD) en la región de la CEPE, en colaboración con ONU-Hábitat y la CEPE, para debatir la cuestión crítica del futuro de la aplicación del desarrollo sostenible: ¿qué viene después de una primera Revisión Local Voluntaria (RLV)?
En los últimos años, los Exámenes Locales Voluntarios y los Exámenes Subnacionales Voluntarios se han convertido en instrumentos esenciales para trasladar los ODS a los contextos locales y cientos de gobiernos locales y regionales (GLR) se han comprometido a llevar a cabo el ejercicio de establecer su primer VLR (VSR para las regiones). Inspirados inicialmente en los Exámenes Nacionales Voluntarios, estos instrumentos reflejan un fuerte compromiso político, refuerzan los sistemas de datos, proporcionando una valiosa granulación a nivel subnacional, y mejoran la visibilidad de las ciudades y regiones a nivel nacional e internacional.
Sin embargo, a pesar de su creciente importancia, las RLV siguen siendo informales, no se tienen en cuenta en muchos procesos nacionales y no se integran sistemáticamente en los informes oficiales a nivel mundial. En otras palabras, no todos los Estados miembros de las Naciones Unidas las reconocen como un instrumento oficial de los ODS.
El evento reunió a un grupo diverso de partes interesadas, incluidos los GLR, los Estados miembros, las redes y los expertos, para intercambiar experiencias e identificar vías prácticas para garantizar que los GLR pasen de ser herramientas de información a impulsores de la aplicación, inversión y herramienta estratégica de gobernanza multinivel.
Del debate surgieron los siguientes mensajes clave:
- Los VLR son instrumentos potentes y multidimensionales.
Sirven simultáneamente como ejercicios de balance, compromisos políticos, marcos estratégicos y herramientas para movilizar recursos. Si se diseñan adecuadamente, captan el impulso político tanto a nivel municipal como nacional. ( es decir, la “segunda generación” de RLV debe basarse en indicadores definidos por ONU). - La prioridad es pasar de la información a la aplicación.
Sin un seguimiento estructurado, las RLV corren el riesgo de quedarse en ejercicios puntuales. La siguiente fase debe centrarse en traducir las conclusiones en políticas concretas, inversiones y resultados mensurables. - Los datos son un pilar fundamental de las RLV.
Los RLV generan valiosos datos desglosados que permiten comprender tanto los avances como las carencias. No obstante, se señaló que, más allá de la recopilación de datos, es esencial contar con una sólida capacidad analítica para convertir la información en medidas políticas eficaces. - Las RLV refuerzan la gobernanza y clarifican las competencias.
Ayudan a definir las funciones y responsabilidades de los GLR, que varían considerablemente según los sistemas de gobernanza. También apoyan la planificación estratégica, la elaboración de presupuestos y la coordinación sectorial. - La inclusión es esencial.
Los procesos de RLV deben implicar activamente a los residentes, la sociedad civil y las partes interesadas locales. Esto garantiza la apropiación, refuerza la democracia local y mejora la relevancia de la implementación de los ODS. Esta participación “ciudadana” es posible a través de consultas durante el proceso y, de nuevo, debe ser convocada por los poderes políticos. - Se necesita una mayor alineación multinivel.
Los RLV deberían integrarse mejor en los procesos de revisión nacionales y globales, especialmente en el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible. El reconocimiento formal de los RLV aumentaría su impacto y legitimidad. El Foro de Alcaldes de la ONU tiene el potencial de convertirse en “HLPF” para las ciudades. - La financiación del desarrollo sostenible es fundamental.
Los VLR pueden servir como herramientas basadas en pruebas para apoyar el acceso a la financiación, las asociaciones y las estrategias de inversión a nivel local. Los gobiernos centrales deben participar en el debate sobre la “financiación local”, y el VLR parece una herramienta esencial para ello. - Las RLV permiten la comparación y el aprendizaje entre iguales.
Proporcionan una plataforma para evaluar los progresos e intercambiar las mejores prácticas entre ciudades y regiones (del mismo Estado o internacionales), fomentando la mejora continua. - Deben reforzarse las plataformas mundiales para las ciudades.
El Foro de Alcaldes de la ONU se destacó como un posible “Foro Político de Alto Nivel para las ciudades”, que amplificaría la voz de los gobiernos locales dentro de la arquitectura global de los ODS. Esta ambición podría reflejarse en la revisión del ODS 11 dirigida por ONU-Hábitat. - Ya es necesario mirar más allá de 2030.
Aunque sigue siendo urgente acelerar la aplicación, los participantes subrayaron la importancia de preparar futuros marcos para el desarrollo sostenible, basándose en las lecciones aprendidas de los procesos de RLV.
El debate subrayó la importancia de mantener el impulso generado por las RLV y garantizar su transformación en procesos continuos, inclusivos y orientados a la acción. Los participantes subrayaron que la naturaleza multilateral del diálogo refleja un firme compromiso con un multilateralismo eficaz e integrador.
Los resultados del acto contribuirán a las reflexiones en curso que alimentarán el Informe de Síntesis sobre el ODS 11 (del que ONU-Hábitat es uno de los titulares) antes del Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible que se celebrará en julio de 2026.
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