El 26 de junio, el Global Cities Hub (GCH) participó en un acto paralelo durante el período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre “Retos actuales para la promoción y la protección de los derechos humanos en el contexto de las manifestaciones pacíficas”.”
Aunque la Resolución 56/10 (2024) del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ya reconoce el papel de los gobiernos locales y regionales (GLR), GCH defendió que esta dimensión debería reforzarse aún más.
Las normas de derechos humanos son universales, pero su aplicación depende en gran medida de las decisiones que se toman a nivel local. Cada manifestación requiere que las autoridades municipales y las fuerzas del orden tomen decisiones prácticas, entre las que se incluyen la gestión de multitudes, la seguridad pública, la regulación del tráfico, la protección de la propiedad, el diálogo con los organizadores y las operaciones policiales. Sin embargo, los mecanismos internacionales de derechos humanos siguen centrándose principalmente en la legislación nacional y en la rendición de cuentas de los Estados.
GCH abogó por un enfoque más operativo en la labor futura del Consejo de Derechos Humanos, reconociendo a las autoridades locales y regionales como actores clave en la aplicación de los derechos de reunión pacífica y de protesta. Los futuros informes podrían basarse en la experiencia de las autoridades locales y regionales de distintos sistemas de gobernanza y explorar orientaciones prácticas para una gestión de las protestas que respete los derechos.
Una de las propuestas presentadas por GCH fue la elaboración de una guía práctica y concisa dirigida a las autoridades locales y a los agentes de policía —similar a la ficha de seguridad de las aerolíneas— que resumiera los principios fundamentales de derechos humanos y que formara parte del equipamiento de todos y cada uno de los agentes de policía cada vez que se gestionaran manifestaciones pacíficas sobre el terreno.
