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Reimaginar las reglas del urbanismo para crear lugares más habitables

El 12 de mayo de 2026, el Global Cities Hub participó en la Reunión Anual de la Alianza Davos Baukultur, presidida por Suiza y apoyada por el Foro Económico Mundial. La Alianza reúne a ciudades, gobiernos, organizaciones internacionales, arquitectos, urbanistas, promotores, empresas y sociedad civil en torno a un objetivo común: crear lugares habitables diseñados, construidos y cuidados pensando en la calidad a largo plazo.

En el centro de la labor de la Alianza está la idea de que la “calidad” del entorno construido va mucho más allá de las normas de construcción o del valor económico de los activos inmobiliarios. La Alianza evalúa la calidad según ocho criterios interrelacionados: gobernanza, funcionalidad, medio ambiente, economía, diversidad, contexto, sentido del lugar y belleza. Por tanto, la Baukultur de alta calidad pretende crear lugares donde la cultura pueda prosperar, las conexiones sociales puedan florecer, se preserve la sostenibilidad medioambiental y se satisfagan las necesidades de salud, seguridad, comodidad y accesibilidad de las personas.

Como se puso de relieve a lo largo de la reunión, la calidad de los lugares que construimos determina la forma en que las personas viven, trabajan y se conectan. Sin embargo, hoy en día, los lugares habitables y de alta calidad siguen siendo más ocasionales que sistemáticos. Las consideraciones económicas y funcionales a corto plazo siguen dominando los procesos de planificación e inversión, a menudo a expensas de la cohesión social, la sostenibilidad, la identidad y el valor a largo plazo. El resultado pueden ser espacios urbanos fragmentados que debilitan los lazos comunitarios, disminuyen la resiliencia y, en última instancia, pierden valor con el paso del tiempo.

La sesión estratégica, moderada por el Global Cities Hub, se centró en los obstáculos sistémicos que impiden que la calidad se convierta en el enfoque por defecto del desarrollo urbano, así como en los cambios necesarios para modificar los incentivos en toda la cadena de valor. En los debates se hizo hincapié en que el reto no es la falta de ambición, sino las estructuras, normas y mecanismos de financiación que siguen recompensando los enfoques a corto plazo y de menor coste.

Del debate surgieron varios retos y oportunidades clave:

  • Marcos reglamentarios se señalaron con frecuencia como obstáculos a la Baukultur de alta calidad debido a su complejidad, rigidez y largos procedimientos. Al mismo tiempo, los participantes subrayaron que la flexibilidad normativa puede crear importantes oportunidades para la innovación. Un ejemplo alemán ilustró cómo las excepciones normativas permitieron a los municipios participar en las primeras fases de los proyectos de desarrollo urbano, creando espacio para debates más amplios en torno a criterios de calidad y habitabilidad a largo plazo.
  • Sistemas de contratación pública se describieron como excesivamente burocráticas y demasiado centradas en el menor coste inicial, penalizando a menudo los planteamientos orientados a la calidad. No obstante, los participantes señalaron las oportunidades de reforma en curso, en particular la actual revisión de la Directiva sobre contratación pública de la UE, que podría ayudar a integrar de forma más sistemática las consideraciones sociales, medioambientales y de valor a largo plazo en los procesos de contratación.
  • Normas de calidad ISO y sistemas de certificación también se debatieron como obstáculos y oportunidades. Aunque los procedimientos de certificación se perciben a menudo como onerosos, los participantes señalaron que, una vez adoptadas las normas de calidad a escala nacional, pueden crear las condiciones para la replicabilidad, comparabilidad y escalabilidad de los proyectos de alta calidad.
  • Fragmentación de datos y falta de pruebas compartidas siguen siendo retos importantes. Los participantes insistieron en la necesidad de disponer de marcos más sólidos, basados en pruebas, capaces de demostrar los beneficios económicos, medioambientales y sociales a largo plazo de una Baukultur de alta calidad. El ejemplo de la plataforma digital ucraniana de cartografía de las infraestructuras destruidas durante las primeras fases de la guerra ilustró cómo los sistemas de datos pueden apoyar la coordinación, la planificación y los futuros esfuerzos de reconstrucción.

Un tema recurrente a lo largo del debate fue la persistente tensión entre la tríada “calidad-tiempo-coste” que configura el desarrollo urbano y el suministro de infraestructuras. Los participantes se preguntaron si estas dimensiones deben tratarse necesariamente como compensaciones o si, por el contrario, los sistemas podrían rediseñarse para ofrecer calidad sin comprometer la asequibilidad o los plazos de entrega.

El debate puso de relieve varias condiciones necesarias para hacer posible ese cambio: un liderazgo político más fuerte, inversores y donantes dispuestos a dar prioridad a los resultados de calidad a largo plazo, pruebas que demuestren los mayores beneficios de la Baukultur de calidad y asociaciones intersectoriales basadas en la confianza y el entendimiento mutuo desde las primeras fases de los proyectos. Los participantes también subrayaron la importancia de cambiar la mentalidad institucional, reduciendo la excesiva aversión al riesgo y fomentando una mayor cultura de experimentación y aprendizaje. Según ellos, estos cambios son esenciales para desbloquear la innovación y hacer que la Baukultur de alta calidad sea la norma y no la excepción.

Crédito de la foto @ Adrian Cuj, unsplash