Armonizar las políticas y las finanzas para lograr un desarrollo local sostenible
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Descripción
En Building Bridges 2026, nuestra mesa redonda sobre “Armonizar las políticas y la financiación para lograr un desarrollo local sostenible: movilizar recursos financieros para llegar a las ciudades”,” puso de relieve la cuestión de la movilización de fondos para un desarrollo urbano sostenible y resistente al cambio climático.
Gracias a todos los ponentes y participantes por este enriquecedor debate sobre cómo podemos garantizar que la financiación llegue a las ciudades y comunidades locales donde más se necesita la inversión. Gracias a la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible por su excelente colaboración.
Las ciudades se ven cada vez más afectadas por las consecuencias del cambio climático, desde olas de calor extremas e inundaciones hasta la escasez de agua. Estas presiones no son solo retos medioambientales. Los daños en las infraestructuras pueden afectar a la productividad, a los medios de vida y a la competitividad de las economías locales.
Ntsako Maphosa (Johannesburgo) destacó que las soluciones basadas en la naturaleza y orientadas al clima no siempre figuran entre las principales prioridades de las ciudades con recursos limitados, ya que se trata de inversiones a largo plazo que aportan importantes beneficios sociales, pero con un escaso rendimiento financiero.
La capacidad de las ciudades y las regiones para invertir en infraestructuras resilientes y servicios esenciales es fundamental para el desarrollo sostenible. Lucila García (Santa Fe) explicó la necesidad de superar el doble reto estructural a nivel municipal para poder trasladar las agendas globales al desarrollo socioeconómico local.
Muchos gobiernos locales y regionales siguen enfrentándose a importantes obstáculos para acceder a la financiación. Entre ellos se encuentran el limitado margen de maniobra fiscal, el acceso restringido a los mercados de capitales, la capacidad insuficiente para la preparación de proyectos y unas estructuras de financiación que no siempre reflejan las realidades y necesidades de los proyectos locales. Una posible solución son las asociaciones público-privadas. Sin embargo, tal y como señaló Panos Mantziaras (Fondation Braillard), debemos asegurarnos de que el interés privado no prevalezca sobre el bien público.
En el debate se analizó con mayor profundidad qué aspectos deben cambiar para que los fondos se canalicen de forma más eficaz a nivel municipal.
Los ponentes reflexionaron sobre los retos a los que se enfrentan las ciudades a la hora de proporcionar infraestructuras y servicios esenciales a una población en crecimiento, así como sobre lo que se necesita para reducir los riesgos de la inversión en proyectos urbanos que contribuyan al desarrollo sostenible. Asimismo, debatieron sobre la importancia de dar prioridad a la inversión en resiliencia climática, incluyendo la gestión de las inundaciones, las soluciones basadas en la naturaleza y la planificación integrada de las infraestructuras urbanas.
Uno de los temas clave fue la necesidad de una cooperación multinivel y multilateral más sólida para vincular las agendas globales de sostenibilidad con su aplicación sobre el terreno. Esto implica crear vínculos más fuertes entre los compromisos internacionales, los marcos políticos nacionales y las prioridades de inversión de los gobiernos locales y regionales. Eugenie Birch (SDSN) señaló que la localización de los ODS requiere un mayor desarrollo de capacidades a nivel municipal. Enumeró programas del Banco Mundial, C40 y otras entidades. También ofreció buenos ejemplos de proyectos de movilidad exitosos en Bogotá y Barranquilla, que eran financieramente sólidos y respetuosos con el medio ambiente.
La conversación también puso de relieve el potencial de los modelos de financiación innovadores para movilizar la inversión privada y mejorar los resultados en materia de infraestructuras sostenibles a nivel subnacional. David Albertani (Catalytic) recordó a los asistentes que las garantías, el capital catalítico y otras herramientas financieras pueden ayudar a gestionar los riesgos de forma más inteligente, pero que solo son una parte de la solución. Las entidades locales y regionales también necesitan la capacidad, los marcos institucionales y las alianzas internacionales necesarias para preparar proyectos, colaborar con los inversores y acceder a fuentes de financiación adecuadas.
Las ciudades y las regiones son el lugar donde muchos retos globales se hacen tangibles, y donde, en última instancia, deben aplicarse muchas de las soluciones. Por lo tanto, es esencial armonizar las políticas y la financiación para convertir las ambiciones globales en un desarrollo local sostenible. Es necesario intensificar el diálogo entre las distintas partes interesadas para que los gobiernos locales y regionales puedan acceder a financiación internacional destinada a proyectos resilientes al cambio climático que tengan un impacto real.
